El poder de la fotografía en el marketing emocional (by Visual Bloom)

Lo vemos una y otra vez: para que nuestro público se identifique con nuestra marca necesitamos emocionar y generar confianza. Esto, además, es un as bajo la manga para emprendedores como nosotros, con una marca personal, porque es mucho más fácil humanizar y hacer cercana a una persona, que a algo mucho más impersonal y abstracto.

Pero… ¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo podemos crear mensajes que emocionen?

Hay muchas formas de emocionar: con sonidos (un tren que pasa, el mar, la canción que te recuerda algo), con olores (la sazón de nuestras madres, el café recién colado, la humedad después de un buen aguacero), con palabras (quién no se ha emocionado leyendo un poema)… y por supuesto, con imágenes.

Y aunque podemos usar de todo esto en nuestro marketing, me atrevo a decir que los dos elementos más comunes son las palabras y las imágenes. Las palabras no son lo mío, pero las imágenes son mi lenguaje, y son súper potentes para comunicar los valores de una marca.

Las imágenes son el medio más rápido para captar la atención de tu audiencia, y ayudan a comunicar mensajes de manera eficiente: con una imagen relevante puedes comunicar el mismo mensaje que con un párrafo, en mucho menos tiempo.

Dentro de lo que se conoce como marketing visual tenemos muchos elementos: fotografías, ilustraciones, colores, formas, texturas… pero hoy quiero hablarte especialmente de la fotografía porque es un recurso muy poderoso para generar emociones.

 

El poder de la fotografía en el marketing emocional

Las fotos tienen un gran poder evocativo

Las imágenes son excelentes para comunicar estados de ánimo. Una buena fotografía puede hacerte sentir alegre, triste, con ganas de salir a explorar, o de quedarte en la casa con un chocolate caliente, o de que te entren de pronto unas ganas tremendas de ponerte a cocinar o de buscarte una acuarela y ponerte a pintar.
Esas emociones (y muchas otras más) las puedes comunicar de manera mucho más efectiva y rápidamente con una buena imagen que con un párrafo de texto.

 

Después de ver estas imágenes, ¿quién no quisiera que llegara ya la primavera?

 

Las fotos ayudan a contar historias

No importa si la escena que se fotografía es “artificial” o si estás haciendo fotografía documental: la forma en que encuadras la imagen y los elementos que incluyes (y excluyes), ayudan a contar una historia.

Lo importante en nuestro caso, es que la historia particular que contemos en la foto sea relevante para para la historia general de nuestra marca, y por tanto que genere las emociones que nos interesa comunicar  en nuestros mensajes de marketing.

La historia de una mañana personal y creativa acompañada de un hobby, o de una práctica común en las tardes de La Habana que habla de la relación íntima de sus habitantes con el mar.

 

Las imágenes se recuerdan más fácilmente

Se recuerda más fácil una imagen que una descripción. Cuando utilizas siempre cierto tipo de fotografías en tus mensajes, tu audiencia poco a poco identificará un cierto estilo visual con tu marca. Y cuando ese estilo visual comunica el mismo grupo de emociones una y otra vez, tu audiencia de manera natural asociará tu marca con ciertos estados de ánimo y sentimientos.

 

Cómo crear fotos que emocionen

Cuando hayas hecho el test de Ire para saber qué emociones se vinculan con tu marca, trata de visualizar ciertas cosas (objetos, paisajes, elementos naturales, colores) que comuniquen esas emociones y que puedas incluir en tus fotos.

Especialmente, presta atención a lo siguiente:

Escoge cuidadosamente los colores

Uno de los elementos que más rápido de asocian a emociones son los colores, y cuando los usas de manera reiterada en tu comunicación asocias también cierta paleta cromática a tu marca. Esto es algo que deberías tener definido de antemano en tu diseño de identidad corporativa y como mismo debes cuidarlo mucho en el logo y en los elementos gráficos de tu marca, debes hacerlo en las fotografías que utilices porque ellas son parte de tu identidad visual.

Así que cuando estés preparando fotos para tus mensajes de marketing trata de ajustarte siempre a tu paleta cromática.

Un lugar excelente para estudiar el uso del color en las fotografías es Instagram. Hay galerías que se distinguen por el uso de ciertos colores de manera sistemática, y eso crea una identidad muy particular del estilo y del mood de esa cuenta.

 

Utiliza la luz creativamente

Ah… la luz. Es lo más importante en una fotografía y muchas veces se descuida. No solo puede favorecer o estropear una foto, sino que tiene muchos usos creativos. En dependencia de cómo uses la luz puedes comunicar diferentes emociones. Por ejemplo, usa luz directa, del sol o de un flash, y la composición adecuada, y podrás crear tensión y agresividad en una foto. En cambio, utiliza una luz natural suave y difuminada, y crearás un ambiente mucho más amigable.

Presta atención a la edición

No solo los colores influyen en cuánto se corresponde una foto con tu marca… el estilo de la imagen también tiene un gran peso. La forma en que está editada una fotografía puede cambiar mucho cómo se siente una foto y el estado de ánimo que transmite.

two jars of natural juice on a wooden table with sunglases

La misma foto, editada de dos formas diferentes, transmite ambientes y emociones diferentes.

 

Utiliza el storytelling

Como dije al inicio del post, las fotos son muy buenas para contar historias, así que aprovecha ese potencial y utiliza el storytelling en tus fotografías.

Aunque siempre debas contar una historia, no tiene por qué ser demasiado complicado. Las historias de tus fotografías pueden ser sencillas… no necesitas contar una novela, puede ser un cuento corto.

Toma por ejemplo esta foto. Es tan sencilla que está compuesta sólo de una servilleta y una mandarina, pero aunque no te des cuenta de manera consciente, tiene una historia detrás:

  • Esta imagen te cuenta que hay alguien presente, aunque no se vea, porque la mandarina está medio pelada.
  • No solo hay alguien presente, sino que está preparándose para merendar, o desayunar: la fruta está casi lista para comerse, y hay una servilleta para limpiarse las manos.
  • A pesar de la sencillez de la foto, es muy evocativa. La luz natural tan agradable, los colores vivos de la fruta, la forma en que está editada para que todo se vea tan limpio y luminoso, te hace recordar inmediatamente mañanas tranquilas con desayunos ricos, frutas, sabores cítricos, frescura… en resumen, mucha buena onda.

¿Te das cuenta de la diferencia entre esta foto, y otra en la que solo se mostrara la mandarina (sin pelar y sin nada más) sobre un fondo blanco? Mientras esta imagen cuenta una historia y despierta sensaciones y emociones positivas, la otra foto hubiera sido sumamente aburrida y sin gracia.

 

Para emocionar con tus fotos no es necesario tener una súper cámara, ni un estudio, ni miles de cajones llenos de atrezo. Sencillamente debes pensar siempre qué mensaje quieres comunicar, y lo demás es usar un poquito de tu creatividad para construir imágenes interesantes.

 

Y tú… ¿cómo haces para que tus fotos emocionen? Cuéntame en los comentarios que te espero con un cafecito.

 

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Hola, soy Mónica, diseñadora y fotógrafa detrás de Visual Bloom. Comparto recursos de diseño y fotografía, para emprendedoras creativas que quieren que su negocio florezca. Si quieres hacer fotos que emocionen y creen identidad visual para tu marca, te dejo un enlace a mi curso gratuito de fotografía que te va a ayudar un montón a iniciarte con buen pié en el mundo de las imágenes.

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