Hablar de dinero es hablar de amor.
Si siento que no estoy recibiendo abundancia suficiente es porque no estoy recibiendo amor suficiente de los demás y/o de mí misma (que al final es lo mismo).
Si siento que el dinero se me gasta muy rápidamente o que lo pierdo es porque el amor que recibo no me nutre lo suficiente.
Todo lo que tiene que ver con abundancia y con recibir, tiene que ver con el mecanismo del amor nutriente.
Para la mayoría de emprendedores, y de trabajadores en general, uno de sus mayores enemigos es la carencia económica. La falta de dinero y/o esa sensación de carencia ocupa gran parte del tiempo de sus preocupaciones.
Sin embargo, siempre se da el poder fuera y se busca la solución de forma externa:
Vivimos demasiado anclados al futuro (= estrés) donde anhelamos que todas nuestras situaciones se resuelvan en vez de ocuparnos de vivir y de hacer las cosas que podemos hacer por nosotras HOY y para NOSOTRAS.
Contéstate a esto internamente:
- Cuánto tiempo de calidad dedicas a escucharte.
- Cuánto tiempo de calidad dedicas a cuidarte físicamente.
- Cuánto tiempo de calidad dedicas a nutrirte emocionalmente.
- Cuánto tiempo de calidad dedicas a enriquecer todas las partes de ti misma: inquietudes intelectuales, creativas, sociales, etc.
- Cuánto de nutrida emocionalmente sientes que estás, por ti misma y/o por los demás.
- Cuánto amor permites recibir.
- Si sientes que hay alguna barrera aún activada para no dejar recibir.
Pasa como con los objetivos: ¿realmente quiero esto para ganar este dinero o lo hago desde la carencia y la desesperación?
¿Quiero ganar dinero dándome amor a mí misma o a cualquier precio aunque sea con un punto de maltrato (cliente tóxico)? Podemos escoger el tóxico siempre dentro de la consciencia. Lo escojo, sé porqué lo hago y sé que tiene un principio y un final porque ahora me resulta práctico, pero también sabes las consecuencias y riesgos que asumes con eso.
No entro en lucha ni en conflicto y me mantengo en el estado de abundancia o directamente confío en que llegará a mí otra forma de recibir esa cantidad de dinero/lo que sea, pero confiando de verdad, no queriendo confiar pero sin hacerlo desde nuestra verdad.
Si no estoy teniendo dinero debo hacerme varias preguntas: ¿estoy abierta realmente a recibir y en qué estado estoy? Como reflexionaba en el podcast de hoy.
1. Si aún no lo has hecho, seguro que te sirve, para comprender mejor tus automatismos, identificar creencias e historias familiares relacionadas con:
Haz una lista, lo más completa que puedas, señalando las historias familiares que sepas sobre el dinero: ruinas, robos, problemas entre hermanos, esfuerzo, autónomos,...
Seguro que te llegan un montón de imágenes, frases y sensaciones o contextos para poder ponerle más conciencia cuando te salten determinadas inercias de nuevo.
Como ya hemos visto, las respuestas biológicas nos protegen de un peligro mayor. Dependiendo de nuestra historia propia y familiar, de los prejuicios, interpretaciones y emociones asociadas, nuestra vía para dar y recibir se habrá ido estrechando en algunas partes y ampliando en otras.
Simplemente, a partir de ahora, cuando te observes en algún automatismo de carencia, serás más consciente del origen de dónde puede proceder y cuál era la intención positiva o beneficio secundario de esa respuesta, de qué protegía actuar de esta forma en la historia familiar.
2. Cada día durante, al menos, esta semana, apunta todo lo que has recibido. Seguramente haya muchas cosas que has recibido sin ningún esfuerzo, como te decía en el podcast, y otras que te han costado más.
Entrena tu mente para hacerte consciente de esto. Si lo dejamos en algo hipotético y superficial y no lo apuntamos, perderá de nuevo la trascendencia para nosotros. Te invito a que cojas una nota del móvil o un cuaderno, si prefieres, y vayas apuntando cada día lo que te das cuenta que recibes y consigues.
También, si te apetece, puedes hacer una lista de todas las cosas que has conseguido en tu vida sin esfuerzo y que no sabes ni cómo pero que las conseguiste, esos momentos que parecían mágicos. Apuntar tu lista de recursos hará que tu mente recuerde que puede hacerlo porque ya lo ha hecho más de una vez. Activemos las neuronas.
3. Intentar estar en estado de fiesta todo el tiempo que puedas como si tu objetivo ya estuviese cumplido.
Puedes hacerlo con la intención durante unos minutos al día o tenerlo como recurso cada vez que quieras a lo largo del día.
Juguemos a que ya lo hemos conseguido y observemos qué cambia en nuestro estado y nuestras decisiones
Otra de las frases que nos limitan a la hora de promocionar nuestro trabajo, tener una conversación de ventas o subir nuestros precios.
El no merecimiento nos invade y no nos sentimos con derecho a cobrar por lo que hacemos o a cobrar una cifra que nos compense y haga que nuestro negocio sea viable.
Me encantaría que pensases en la cifra que deberías ganar al mes o al año para que tu negocio fuera viable. Haz cuentas de todos tus gastos y divídelo por los días y horas (multiplica horas x días) que quieres trabajar al año y así te saldrán las horas totales que quieres trabajar un mes o un año, según la medida que cojas, y lo que tendrías que ganar a la hora para que sea viable.
No olvides incluir tus vacaciones y ocio mínimo.
¿Está muy lejos de lo que ganas ahora? ¿Se te ha despertado la rabia de no estar ganándolo? Vamos a ver porqué te ocurre.
¿Os suena alguna?
Si no ganamos dinero no nos sentiremos mal y por tanto nuestro cerebro decide que alejarnos del dinero es la mejor forma de tenernos a salvo.
También puede ocurrir que sintamos que valemos solo X y que nunca superemos esa cifra. A mí me pasó durante años con la cifra de 400€ al mes. Era la cantidad que me hacía sentir segura y parecía imposible superarla hiciera lo que hiciera hasta que descubrí todo esto, me hice consciente y empecé a desmontar las creencias.
Esto nos hace tomar acción por lo que rompemos el automatismo de la paralización, activamos en nuestro cerebro la zona de resolución de conflictos por lo que nuestra mente se abre a las posibilidades de encontrar una solución y dialogamos con nuestras partes enemigas, las hacemos conscientes y les damos su espacio para poder llegar a un acuerdo.
Agradar.
Una tendencia que muchas veces tenemos y muestran que no sabemos lo que queremos o que lo tiramos por tierra.
El miedo al fracaso se combate inconscientemente con buscar la constante aprobación o agrado.
La consecuencia, además de tomar decisiones empresariales basadas más en lo que creemos que puede funcionar y no en lo que queremos, es perder el poder y con él dejar de poner límites.
Mi recomendación es ser honesta con una misma, ver lo que quieres de verdad, de todo eso, ver lo que puede funcionar y, de lo que no, analizar el motivo e intentar darle una solución. De esta forma estaremos pensando en los demás pero siempre partiendo de nosotras.
Es durísimo, sobre todo cuando te has acostumbrado a vivir de cara a los demás, por miedo a que tu criterio no fuera el bueno. Es duro darte cuenta de lo perdida que te sientes cuando tienes que agradarte solo a ti y ves que tienes una especie de síndrome de abstinencia que sigue buscando la aprobación.
Pero la pregunta es… ¿Merece la pena una vida a expensas de los demás? ¿No es mejor vivir desde ti e ir evolucionando para crecer de una forma que, a largo plazo, te haga infinitamente más feliz?
Solo hay que saltar y confiar. ¿Cuántas se apuntan al cambio?
¿Completas la lista con alguna tuya extra? Cuéntamela y la añadimos.
El antídoto siempre es ser consciente de tus automatismos y ESCOGER cómo reaccionar ante ellos. Ni negarlo ni someternos a lo que sentimos, simplemente observar y recuperar el poder.
Deja aquí debajo todas tus preguntas, dudas o aplicación a tu caso particular para que podemos darte feedback y acompañamiento.
Si has llegado a esta página pero no te aparece el vídeo, es por un problema con las cookies ya que Vimeo y YouTube necesitan unas específicas.
Sigue estos pasos:
Si, una vez hecho, sigue sin aparecer, escríbenos a hola@soyiremartin.com y te ayudamos 😊
2 respuestas
AMO este MODULO aqui esta la esencia. Gracias Miles!
Me quedo con no desear sino ELEGIR
Me quedo con que hablar de ABUNDANCIA es hablar de AMOR
Me quedo con que la ABUNDANCIA es un Estado y que del cómo se encarga el UNIVERSO y esto no es metáfora, yo lo he vivido literalmente.
Agrade SIENDO
Jessie Blanco.-
Guau, ¡¡potentísimo!!