39. Cómo diferenciar lo que piensas vs. lo que te han metido en la cabeza: gestión de la infoxificación

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TRANSCRIPCIÓN

Yo ya no sabía lo que era real ni lo que no.

Me escuchaba a mí misma hablando de mi problema con cualquiera y veía las incoherencias en bucle, una tras otra, una tras otra…

Hoy hablamos de cómo diferenciar lo que piensas y sientes realmente de lo que te han metido en la cabeza.

Hola a todos, soy Ire Martín y en este podcast hablamos de mentalidad, emprendimiento, psicología, revolución y mucho amor con humor.

No sé si te ha pasado.

Cambiar de idea mil veces. Tantas que te agotas, y hasta te coges un poquito de tirria, a ti misma de tanto escucharte el mismo argumentario a favor y en contra una y otra vez.

Y de estar bien y pensar que ya has tomado una decisión. Y al día siguiente dudar mil veces de nuevo por si no es por ahí.

Inseguridad a los mandos.

Dominando el juego. Dominando tu mente. Dominando tu estado emocional.

Un puto horror, básicamente.

En mi caso, lo más reciente que me ha pasado con esto ha sido en el ámbito laboral y en el ámbito de la nutrición/adelgazamiento.

Empiezo por este último. El contexto es que en los últimos años me he petado a seguir cuentas de nutrición consciente, nutrición al uso, psiconutrición, stop gordofobia, realfooding, etc. etc. etc. Recetas por allí, consejitos por allá, mensajes y más mensajes que me parecían coherentes y potentes pero que muchas veces confrontaban entre sí.

Si tienes que aceptarte gorda pero luego por un tema concreto tienes que adelgazar y a la vez no restringir pero sí hacerlo, pero no hacerlo así, pero si adelgazas sin que sea de forma natural (si es guiado nunca va a ser de forma espontánea) luego puedes engordar aún más de lo que estás ahora mismo, pero si no haces nada también, pero solo poder hacerlo así, pero culpándote por una cosa y la contraria mientras te llenas de mensajes contradictorios, tenemos el quilombo mental hecho. Anda y que os jodan.

Tanto, que lo que tú considerabas el centro del problema, realmente no lo era. Simplemente habías decido el poder al extremo y por eso te has enredado en esos mensajes sin sentido.

Muchas veces ocurre. Conectamos con el miedo con algo y pensamos que no sirve nada de lo que ya tenemos.

Una que es muy de buscar soluciones y tomar acciones, cayó en la parte más tóxica de esto, que es no poder fiarse ni de mi propio criterio.

Te estoy simplificando infinito la historia porque solo quiero que te quedes con un concepto: el para qué y el qué tengo ya de todo lo que necesito.

Te pongo otro ejemplo, el laboral. Yo, como supongo que sabes si estás por aquí, me dedico a la dar mentorías/formación online de alto impacto en el ámbito emocional/mental como de ventas/emprendimiento/abundancia.

Llevo más de 17 años observando y acompañando procesos + una formación muy amplia que básicamente se refleja en los resultados de la gente que trabaja conmigo y por tanto he decidido dejar de focalizar en ello (lo habrás notado en el arranque de los podcast de este año).

Concretamente en los últimos 2 años he metido muchísimo el turbo con mi investigación en el cambio psicoemocional, pero el turbo a saco y hace unos meses pensé que el paso natural que podía complementar y avalar lo que hacía era obtener otro 4º título.

Sí, en el mundo en que los títulos ya carecen de valor, me he escuchado ajjaja.

Pero igual que me había infoxificado de cuentas de nutrición, también me había infoxificado de cuentas de psicología y desarrollo personal que defendían una cosa y la contraria.

Y así me convertí en ambos casos, en la adolescente de 17 años insegura, que no es capaz de tomar una decisión sin preguntarle a todo el mundo y cerrando los ojos, arrancándome padrastros de los dedos hasta hacerme sangre por la ansiedad y el miedo tan tremendo a:

No hacerlo bien. ¡Fallar el qué! No lo entiendo aún. Introyección de todos los deberías a lo largo de mi vida juntos.
Perder el tiempo. Con tal bucle ya lo estaba perdiendo pero bien y además con un desgaste psíquico importante.
Miedo a que me atacasen. El miedo no es a que te ataquen, es a que tengan razón y sentirte tan pequeña que no puedas defenderte.

Ay… Hacía mucho tiempo que no os pronunciaba esta palabra ajaja.

Repite conmigo: indefensión aprendida.

Ese mecanismo que en áreas más sensibles, reaparece por diversos motivos y te hace de dudar hasta de las cosas que eran intocables y tenías súper clarisísisimas.

Lo que hice en resumen:
Volver a mi speech originario. Mi para qué en ambos aspectos. Prioridades, lo que estoy dispuesta, lo que me suma, lo que me resta.

Leer potenciadores de mi sabiduría interna. En este caso yo tengo un anclaje hecho con varios testimonios de mis clientas o comentarios impactantes de mi comunidad que me conectan directos con mi valía personal.

Limpieza de infoxificación. Dejar de seguir/silenciar las cuentas relacionadas que alimentan eso. No porque esas cuentas te hagan nada sino porque yo lo estaba procesando de una forma muy tóxica para mí.

Resultados automáticos. Os juro que si un día tomé estas decisiones, a las horas o al día siguiente empezaron a abrirse otras puertas. Aparecen personas maravillosas que tenías en el punto de mira para hacer team, leyendo las respuestas de mis academiers para el directorio se me ocurre una iniciativa personal que puede ayudarnos a todas con el mismo tema.

En mi rollo, mi vibración, mi forma, pero cosas radicalmente distintas a lo que había hecho hasta ahora.

Recuperé mi poder.

La alarma más fácil de detectar para mí y que te comparto es que yo venía observando que cada vez que hablada de esos temas en una de las argumentaciones siempre hablada desde el pánico absoluto. Eso nunca debe alimentar tu para qué.

El amor sí. Hacia ti y hacia el mundo. El miedo/odio contra ti o el mundo solo te lleva a hacerte más y más pequeña.

Me gusta compartirte cuando las cosas no son perfectas porque creo que es muy enriquecedor que veas cómo se pueden vivir, gestionar y normalizar. Y sobre todo para que tomes decisiones y foco cada día en lo que sí te suma y te conecta con tu sabiduría interna en lugar de separarte de ella.

Esta época es mi favorita del año porque se acerca la apertura de mi programa de mentalidad abundante y transformación emocional. Algunos de los testimonios anclaje de los que os cuento en este episodio han salido precisamente de la última edición y aún no los he publicado pero ya los veréis y me comprenderéis.

Pelos de punta absolutamente.

Y sí, obvio que haré un training gratuito previo a la apertura de la nueva edición y en breves te irá contando todo. Si quieres estar en la lista de información prioritaria, ve a soyiremartin.com y en trabaja conmigo encontrarás el programa out of the box para que recibas toda la info.

Ay, este episodio ha sido muy sanador y “psicobálsamo”, como lo he bautizado ultimamente, para mí. Espero que para ti también.

Un beso enooooorme y nos vemos en el siguiente episodio.

 

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Vivo fuera de la zona de confort, tal vez por eso pocas veces me verás en tacones.

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Si eres nuevo por aquí, debes saber que soy escritora, publicista especializada en psicología de la comunicación y diplomada en Bioneuroemoción®. Tengo tendencia a lo políticamente incorrecto, escribir sin filtro y ahuyentar el postureo, por lo demás no tienes nada que temer. Esta es tu casa, puedes pasearte descalzo.